Selección de autos argentinos desaparecidos (I)

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Por Alejandro Franco – contáctenos


La década del 50 vió nacer la industria automotriz argentina. Es durante el gobierno de Perón – especialmente interesado en estimular el crecimiento de la industria pesada para convertir a Argentina en potencia – que aparecen los primeros autos criollos (de producción serial, ya que habían existido intentos aislados previos desde el inicio del siglo XX), algunos importaciones ensambladas en el país y otros con carrocería diseñada íntegramente en nuestros pagos. Claro, no había dinero ni expertise para diseñar motores propios y muchos de estos autos compartían los mismos engines, importados de manera masiva de Europa ya sea por ser descartes de la Segunda Guerra Mundial (como los motores Jeep) o por acuerdos con países devastados por el conflicto, que los vendían a precio de ganga con tal de tener una fuente de dinero (como fueron los motores Wartburg y Porsche que llegaron al país).

Si los 50 vio prosperar a muchos carroceros desbordantes de fantasías e ideales (y también unos cuantos chantas que vendían coches que nunca se iban a fabricar, pero que igual recolectaban señas para después desaparecer), la década del 60 aplastaría al grueso de estos pequeños emprendedores, donde se cambiarían las reglas de juego – exigiendo un porcentaje cada vez mayor de partes fabricadas en el país -, aparecerían las grandes empresas que acapararían todo, y la falta de financiación para elaborar proyectos propios (o aggiornarse) acabaría por hundir a la mayoría de estas pequeñas industrias.

Ya hemos hablado de algunos modelos particulares de la época (De Carlo, Joseso, Heinkel; Koller, Isard, Borgward, etc, por mencionar solo algunas), pero ahora apuntaremos a aquellas marcas y modelos que desaparecieron tan rápidamente como aparecieron y que no poseen una extensa historia detrás como para hacerlos dignos de un artículo por cada uno de ellos.

(PD: acá no incluiremos ninguno de esos bizarros carroceros que aparecieron en las décadas del 60 y 70 y que hacían versiones deportivas – y deformes – del Torino o del Ford Falcon).

pickup Adelmo

A primera vista la pickup Adelmo tiene cierto aire a las pickups Dodge / DeSoto de la época. Comenzó a fabricarla en 1959 el industrial Alfredo Julio Montesano, que tenía sus talleres por la zona de Mataderos. Hizo dos modelos; uno redondeado que estéticamente era parecido a la segunda generación del sedán Justicialista (aparecida en 1956), y después esta versión mas rectangular. Con un motor seis cilindros y capacidad de carga de 750 kg, la Adelmo no logró prosperar y para 1963 dejó de fabricarse con apenas 100 unidades producidas. Solo sobreviven algunos ejemplares desguasados y oxidados, a la espera de que aparezca algún coleccionista que las restaure en toda su gloria.

rural Jefe - autos argentinos

Esta es la rural tres puertas del Jefe, un coche producido por Casa Fehling en 1956. También había un modelo sedán. Se ve imponente y pesado, y lo mas increíble de todo es que esa mole estuviera potenciada por un motor de 700 cm3. Es probable que fuera una versión depurada estéticamente del sedán Justicialista que vió al luz en 1952. El Jefe no pasaría de su año de nacimiento y, sin datos de producción, es probable que sólo se hayan fabricado los prototipos o siquiera un puñado de unidades.

sedán Justicialista (1952)

Un Justicialista sedán de 1952. Ya hablamos del Justicialista Gran Sport y del Graciela W, pero éste fue el primer coche en serie producido por IAME. La primera generación venía con motores de 700 y 800 cm3, demasiados pobres en potencia en comparación a lo imponente del chasis. Se produjo entre 1952 y 1955 (con 176 unidades fabricadas) y, cuando la Revolución Libertadora derrocó a Perón, decidió renombrar al sedán como Graciela y le puso motorización Wartburg de 901 cm3. Entre 1956 y 1961 se producirían 2.280 unidades adicionales, probando que DINFIA (la sucesora de IAME) estaba mejor administrada y organizada que la firma original de la época peronista. Habría una camioneta de la cual harían 3.386 unidades entre todos sus modelos (pickup y furgón) entre 1952 y 1957. El sedán Justicialista / Graciela sería reemplazado por el Graciela W, un calco del Wartburg 311 procedente de Alemania Oriental, el cual no fue tan exitoso y del que apenas se hicieron 646 unidades hasta 1964.

Justicialista Gran Sport GT V8 (1954)

Esta rareza es el Justicialista Gran Sport GT V8. En 1954 IAME decidió construir dos prototipos V8 – uno con la carrocería standard del Gran Sport y otro con el diseño que vemos -, los cuales no prosperaron para ponerlos en producción en serie. Era un coche potente comparado con el resto de la producción nacional: 3 litros de cilindrada, 170 km/h de velocidad máxima y un motor V8 de desarrollo nacional. Pero para los tiempos espartanos del Peronismo era demasiado lujoso y caro de producir – del Justicialista Gran Sport standard apenas se hicieron 167 unidades – y era mas una demostración de fuerza del IAME antes que un producto con posibilidades serias de fabricación en serie. Es posible que las pretenciones de Perón fueran las mismas que su par Francisco Franco – tener un producto de élite de producción nacional, cosa de demostrar las capacidades técnicas de la industria argentina y poder captar inversores extranjeros -, pero el prototipo GT V8 era estéticamente mucho menos logrado que el Justicialista Gran Sport standard, y desde ya ni se acercaba a los talones del exquisito Pegaso Z-102 / Z-103 que los españoles producían con cuentagotas y que hoy son considerados joyas rodantes.

Ciudadano R1 (1953)

Este es el Ciudadano R1, un prototipo presentado por Buyatti Ingeniería Automotriz S.A. en 1953. La idea de Buyatti era construir una serie de microcoches – con versión rural y pickup incluidas – tal como España estaba experimentando en la época, lo que serviría para establecer los cimientos de una industria automotriz privada que, en un futuro, pudiera hacer autos mas grandes y competitivos a nivel internacional. Si los españoles vendían a patadas ese adefesio que era el Biscúter, ¿por qué no hacer algo parecido acá con el Ciudadano?. Concebido como coche urbano de tres plazas con 560 cm3 de cilindrada, el Ciudadano fue presentado en rueda de prensa en agosto de 1953 y, aunque hizo ruido, no consiguió inversores para financiar el proyecto, con lo cual no pasó de la unidad inicial.

AUTOS ARGENTINOS DEL AYER (DECADAS 50 / 60 / 70 /80)

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JUSTICIALISTA

Artículos publicados en el portal sobre esta marca: Historia del Justicialista Gran Sport – Historia del Teram Puntero – Historia del Graciela W (y la historia de la marca Wartburg) – el sedán Justicialista y el prototipo Justicialista Gran Sport GT V8 son tratados en el artículo Selección de Autos Argentinos Desaparecidos (I)
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